Posta Azcuénaga, parrilla libre que está ubicada a no más de 10 kilómetros de San Andrés de Giles, está acostumbrada a recibir a cientos de comensales. En ese sentido, lo de este sábado fue normal para sus trabajadores, pero puede que el contexto haya sido un tanto atípico: motos pasando y tirando cortes, banderas colgadas en las rejas y hasta un cartel con el uniforme de Franco Colapinto para que la gente se sacara fotos. Atando cabos, está claro de qué se trataba: La Peña FC43, encabezada por Aníbal, papá del corredor, que organizó una nueva reunión a la que Olé asistió.
Ingresando a Azcuénaga, ya se vislumbraba el humo de la parrilla, que estaba echando fuego desde las 8 de la mañana; eso mismo contó el asador, hijo de Núbile, el carnicero que atendió a Fran durante el verano y le pidió una selfie. Varios de los presentes hablaron de eso, de que en el pueblo todos se conocen con todos y se apoyan entre sí, y en esta oportunidad se reunieron para hacer lo propio con el piloto de Alpine.
— Diario Olé (@DiarioOle) March 14, 2026
José María Garavano y Emiliano Tobio, cercanos a la familia Colapinto y promotores de este espacio, contaron la historia de su surgimiento. «La peña nació después de la carrera de Las Vegas, en 2024, a la que fuimos con Aníbal, José y varios más, éramos un grupo de ocho. Volvimos, hicimos un asado de reencuentro y surgió. Optamos por nombrarla FC43, por el nombre y su número, y muchísima gente se quiso sumar», contó Emi. «Cada vez fue más masivo, pero el asado y ver las carreras lo hicimos siempre», sumó José.
Al ratito, en medio de los cientos de fotos que le pidieron, llegó la hora de hablar con Aníbal Colapinto, que hace algunos días estuvo en Melbourne para acompañar a su hijo y regresó a su hogar, donde se desenvuelve con naturalidad, con paz y, cuando le preguntan por Fran, con la emoción a flor de piel. «Hoy hay gente de Rosario, de Córdoba, de Bahía Blanca, de todos lados… Eso habla del apoyo que tiene Franco, a mí me llena de orgullo que la gente lo quiera tanto«, comenzó.
Por Fabrizio Silva – Olé.
No importa a qué hora corra -justo este fin de semana cayó el GP de China y sumó su primer punto en Alpine-, los argentinos se levantan a verlo y eso conmueve al padre de la criatura: «Lo que ha logrado Franco… Gente que ni siquiera conozco me escribe y me agradece porque logró que la familia se volviera a reunir, lo siguen chicos y también abuelos. La otra vez, me mandaron la foto de un bebé recién nacido con la remera de Alpine y me dijo que le pusieron de nombre Franco Alejandro».
Después de las fotos, varias de ellas con un casco idéntico al que usa el argentino en las carreras (obra de Formula_store_arg), llegó la hora de sentarse a comer y disfrutar de esa jornada amistosa que pintaron los protagonistas. El asado, las charlas, la payada -Aníbal también se animó- y las charlas de F1 en cada una de las mesas. Todo, claro, para celebrar al pibe que devolvió a Argentina a la Máxima.
— Diario Olé (@DiarioOle) March 14, 2026
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