Las comparaciones entre esta primera parte de la presidencia de Javier Milei con lo que ocurrió en el mandato de Mauricio Macri aparecen a la orden del día. Ahora, un ex jefe de asesores del ministro de Economía en aquel entonces cruzó al Vice Ministro de Luis Caputo, José Luis Daza, con preguntas sobre la coyuntura actual.
Reunidos en la Bolsa de Comercio de Córdoba el también ex banquero central, Guido Sandleris, recordó que hace poco más de siete años, cuando desempeñaba el rol de jefe de Asesores del Ministerio de Economía, y durante una ronda frente a inversores en Nueva York, tuvo que responder filosas preguntas sobre la coyuntura y el plan de la Macri. «Vi algo distinto esa vez, los inversores comenzaban a estar más preocupados».
El que preguntaba aquel entonces no era otro que José Luis Daza, que en ese momento estaba al frente de un fondo de inversión. «Eran preocupaciones válidas, que a veces pasa que en el gobierno también la teníamos,», afirmó sobre el proceso que desembocó en una corrida cambiaria y varios cambios en los equipos económicos. «Se invirtieron los roles», dijo entre risas Sandleris, que se despachó con preguntas sobre la suba de tasas, el fallido desarme de las LEFI, el impacto en la actividad y el temor por un posible atraso cambiario.
A su turno, Daza aseguró: «Hay un problema profundo que trasciende la política monetaria del momento. Argentina es la cuarta economía más cerrada del mundo, es un país que no puede crecer, que es volátil».
El segundo de Caputo destacó que uno de los principales desafíos que enfrenta el país en la actualidad es lograr hacer crecer la tasa de inversión. «Para crecer tenemos que invertir, tenemos que generar nuevas empresas, nuevas fábricas, nuevas oportunidades de trabajo», dijo y reconoció, en línea con lo que podría estar en la agenda económica pasadas las elecciones legislativas: «Hemos hecho una cantidad importante, pero todavía la parte gruesa, la más importante de las reformas estructurales que van a permitir que esta tasa de inversión aumente no las hemos hecho».
Así, Daza pareció querer ampliar la mirada sobre los vaivenes de la coyuntura actual. «Actualmente vemos un pequeño plató en la actividad, pero está 100% relacionado con la incertidumbre política y con lo que está pasando en el lado por el lado de los eventos políticos», dijo.
Si bien reconoció. «En el corto plazo, puede ser que haya una pequeña desaceleración temporal de la actividad por la suba de las tasas de interés», apuntaló: «Pero si logramos hacer las reformas económicas que están en el programa de Milei hacia adelante, vamos a ver un salto muy importante en la inversión y una aceleración muy importante en el crecimiento».
Daza también remarcó que la salida del cepo «fue exitosa» y aseguró: «Hemos tenido un movimiento del tipo de cambio real de aproximadamente 20%». Al mismo tiempo, destacó que el pass through fue nulo. En ese sentido, defendió la política de bandas: «El tipo de cambio está flotando. Las bandas se van abriendo en el tiempo. Hay un compromiso total del presidente Milei con las bandas y la idea es que eventualmente el tipo de cambio va a flotar libremente».
Aunque prefirió no hablar de la política que aplica el Banco Central para defender el tipo de cambio, con intervenciones en el mercado de pesos y de bonos, Daza reconoció. «Nos sentimos muy cómodos con el tipo de cambio dentro de las bandas. Eso no quiere decir que tenemos que hacer trabajo», dijo.
En este punto, respecto al futuro del dólar, Daza aseguró que el «peso fuerte» llegó para quedarse. «Me cuesta mucho pensar que vamos a ver un tipo de cambio, en términos reales, mucho más barato, que es lo mismo que decir un peso mucho más débil. Si yo fuera un empresario argentino, no apostaría a que tipo de cambio más débil me va a salvar de mi situación. Tampoco apostaría a que la economía no va a seguir abriéndose», dijo.
Daza insistió en las reformas estructurales: tributaria, laboral y previsional y aseguró: «El problema de Argentina es costos, no de salarios».