Si se cumpliera la expectativa de inflación del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central (BCRA), que prevé una desaceleración en los precios que aún no se dio, en mayo se superaría lo proyectado por el Presupuesto para este año. Así, el presidente Javier Milei incumpliría la primera “ley de leyes” que logra aprobar desde que llegó a la Casa Rosada.
“Según el Presupuesto 2026 presentado por el Gobierno la inflación para este año será del 10%. Luego de conocido el dato de enero (2,9%), necesitamos que en lo que resta del año (11 meses) la inflación sea del 0,61% mensual para no superar la meta”, expresó en redes sociales el analista financiero Christian Buteler.
El dato del IPC de enero no solo fue el valor mensual más alto desde el mes de marzo de 2025 y superó holgadamente al 2,2% alcanzado en el mismo periodo del año pasado, también reflejó que los precios se encuentran en franca aceleración y no desaceleraron por octavo mes consecutivo. A su vez, dejó un nivel alto y complica las aspiraciones del Gobierno de converger a un número por debajo del 1% para mitad de año o agosto, como había prometido, y de cumplir con lo estimado para el resto del año.
“De este modo, es esperable que la tasa mensual de inflación oscile bien por encima del 2% en los próximos dos o tres meses, por lo que la previsión del 10% anual del Presupuesto quedará rápidamente desactualizada. El Gobierno parece haber elegido una menor velocidad de desinflación combinado con un mayor ritmo de acumulación de reservas internacionales de cara a un 2027 exigente en vencimientos de deuda donde todavía no ha logrado el acceso a los mercados de deuda internacionales”, sostuvo en su último informe de análisis semanal la consultora Suramericana Visión.
Si bien los principales economistas y analistas del mercado ajustaron al alza sus proyecciones de inflación para los próximos meses y para todo 2026 en el último REM de enero y muestran que la inflación mensual continuaría por encima del 2% durante el primer trimestre del año, a partir de abril el índice general perforaría el 2% y avanzaría en un sendero desinflacionario. En concreto, y frente a sus estimaciones previas, los analistas de la city esperan los siguientes valores para el IPC: febrero 2,1% (+ 0,3 puntos porcentuales), marzo 2,2% (+0,3 p.p.), abril 1,9% (+0,2 p.p.) y mayo 1,7% (+0,1 p.p.).
“Un indicador del peligro del proceso actual de re-aceleración inflacionaria es la diferencia entre el indicador efectivo que publica el Indec y el pronóstico realizado en el REM del BCRA, la cual se situó en enero en 0,5%. Es decir, el dato del IPC (aún subestimado por cuestiones metodológicas) se encuentra por encima de las proyecciones que realiza el mercado. Pareciera entonces que los agentes del mercado no han interiorizado en sus expectativas un camino de inflación creciente. Se trata de uno de los mayores riesgos que enfrenta el gobierno”, advirtió Haroldo Montagú, economista jefe de Vectores y exviceministro de Economía.
Para el quinto mes del año, y en caso de cumplirse las proyecciones del mercado, la inflación acumularía 11,2%, por encima del 10% del Presupuesto 2026. Pero el ofiacilismo ya incumplió con lo plasmado en la ley de leyes, que esperaba que la suba de precios terminara en 2025 en 24,5% y finalmente arrojó 31,5%.
