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Las “madres surtidor” y la necesidad de construir un espacio propio para no quedar vacías

OPINIÓN. Columnista invitada (*) | El gran desafío es poder construir un espacio propio donde poder recargarnos, renovarnos y así volver al ruedo más cóncavas y por lo tanto con una mayor capacidad para generar recursos.

Adriana Grande

21 de octubre 2023, 05:31hs

El descanso durante los primeros 40 días después del parto mejora la recuperación física y ayuda a reducir la depresión posparto. (Foto: Adobe Stock)

El descanso durante los primeros 40 días después del parto mejora la recuperación física y ayuda a reducir la depresión posparto. (Foto: Adobe Stock)

La maternidad puede virar con facilidad hacia un rendimiento perjudicial que llamamos el de la “madre surtidor”, que es aquella que se entrega a su abnegada misión las 24 horas del día, incondicionalmente y sin pausa.

Ahora, si hasta un surtidor necesita reabastecerse, ¿no estaremos en peligro de quedarnos vacías y agotadas? ¿Qué recursos podemos encontrar para volver a cargar una energía que parecemos destinadas a dar sin medida ni retorno?

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El gran desafío será construir un espacio propio donde poder renovarse y contar con una mayor capacidad para generar recursos. El espacio propio se construye sobre dos pilares:

Capacidad de delegar.Falta de culpa materna.Cuando se logran instalar estos principios, hay que cuidarlos como un tesoro, porque sabemos que es un manantial donde se equilibra lo que doy y lo que me doy.

Esta actitud dista de ser una posición egoísta: al sentirnos enriquecidas, como consecuencia natural, enriquecemos la relación con los hijos. Robustecidas nosotras, les regalamos:

Trascendencia en lugar de inmediatez.Ventilación en lugar de contaminación.Entusiasmo en lugar de aburrimiento.La salida es comprender que ninguna relación de amor se concibe sin cortes, las 24 horas seguidas, y esto incluye la dedicación al bebé. El corte tomará la forma de un espacio propio, un lugar o actividad exclusivamente maternos, que se instalarán como un paréntesis oxigenante.

Cómo se nutre el “surtidor”

Generarse un espacio propio implica poder delegar: la atención del bebé o del hijo más crecido debe poder ser confiada a alguna otra persona, familiar, vecino, amiga, empleada; si no, el corte es imposible. El conectar al bebé con otra persona por un tiempo limitado no implica daño para él, es una posibilidad de agrandarle el mundo. “No solo mamá te hace bien, sino que otra persona puede también ser buena con vos y para vos”. Ese sería el valioso mensaje.

Una madre necesita cuidarse mucho para recuperar sus fuerzas. (Foto: Adobe Stock)

Una madre necesita cuidarse mucho para recuperar sus fuerzas. (Foto: Adobe Stock)

Por otro lado, el delegar implica un acto de salud y un mensaje para nosotras mismas y para el bebé. Al conectarlo con otra persona por un tiempo limitado no le causamos daño, le abrimos un espacio de relación nuevo, comenzamos a mostrarle cuál es la red de sostén que respaldará su crecimiento.

La duración del corte estará en relación directa con el grado de autonomía del hijo, que a su vez lo estará con su edad. En un recién nacido, cuyo grado de autonomía es nulo, el corte también será necesario y posible: consistirá en que la madre pueda darse una ducha tranquila, hacer una pequeña compra a solas, ir a la peluquería o solo salir a caminar. Todo eso se volverá oxígeno puro.

(*) Adriana Grande (MN. 58.804) es médica (UBA), psicoanalista y miembro de APDEBA (Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires) e IPA (Asociación Psicoanalítica Internacional). Se especializa en vínculos padres-hijos.

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